Tu proyección en el tiempo

 

Para establecer la proyección en el tiempo durante el cual deseas mantener una inversión, es necesario concretar cuáles son los objetivos o metas en el corto, mediano o largo plazo; un ejemplo de ello es la compra de casa, pagar la universidad, jubilarte o heredar un patrimonio.
Sin embargo, existen situaciones que no corresponden a proyectos elaborados por cada persona sino que se presentan sin esperarlos, como quedarse sin empleo o tener un accidente. De aquí, resulta relevante que entiendas que:


- El riesgo de la inversión disminuye con el tiempo.


- A largo plazo y mayor riesgo, mayor rentabilidad.


- Fijar el horizonte de tiempo para tu ahorro e inversión permite seleccionar la composición de tu portafolio.


- No se debe dejar nada al azar.